Del bajo pueblo en Chile


 

 

Una Nueva Deriva para el Temazcal
Una autogestión del bajo pueblo en Chile.

 
“El hombre que vive y no sueña, es un hombre muerto en vida, mas ay de aquel que sueña y no realiza sus sueños, acosado por las pesadillas acaba por sucumbir al insomnio de una realidad que no es suya. Realizando tus sueños, no serás esclavo de nadie, ni pretenderás someter a otros por que habrás probado los caminos de tu verdadera liberación. Recuerda siempre que en el universo de la naturaleza los sueños se convierten en realidad; la lluvia es el sueño del agua, el humo es el sueño del fuego, el azul del cielo es el sueño eterno del aire.”
Abuelo Cocom Pech

A los compas de Esperanza

 Ayer, 12 de diciembre del 2012, se realizó el primer temazcal popular con miembros del Movimiento de Pobladores en Lucha, movimiento social urbano de emancipación tanto política como psicosocial, que trabaja no solo por el derecho a la autogestión social del hábitat popular, sino por la construcción cotidiana de la Vida Digna en un camino de liberación material y espiritual, avanzando contra el Estado, desde el Estado y sin el Estado, asumiendo las contradicciones históricas de una vieja izquierda exhausta, caminando una senda donde caben la revolución y la reforma, la autogestión y la demanda de derechos, la construcción de autonomía territorial y la obtención de cargos de representación política, la creación de poder popular y la instalación de una asamblea constituyente, caminantes para quienes América y el mundo son nuestra patria-matria. 

Y el temazcalaso inaugural se realizó en territorio recuperado, recuperado por y para el pueblo de Chile, en una de las casonas fiscales que conforman la Red de Inmuebles Recuperados por Autogestión,  en pleno centro de Santiago, un territorio rebelde desde donde se están sentando las bases para construir el buen vivir y convivir centrado en el compartir y coinspirar que generan igualdad, el cooperar que gesta la autogestión, el amor y respeto mutuo que generan autoeducación y despiertan la conciencia sobre el malestar que envuelve a nuestro pueblo y a nosotros con el, pero también conciencia sobre la belleza de su dignidad, la cual queremos defender y potenciar luchando contra los malos gobiernos y contra quienes se han apropiado del mundo.

 El temazcal (baño de vapor indígena), es un don de nuestros ancestros americanos, un don que es un camino de autoexploración para la ampliación de la conciencia de si y de todas nuestras relaciones, camino de sanación corporal y disfrute sensorial, camino de reencuentro con la naturaleza en la simpleza del fuego, la piedra, el agua y el aire, camino donde el corazón humano pone los 4 elementos en movimiento y se descubre a si mismo como el quinto elemento tomando su lugar en el mundo animal y natural del que formamos parte, a sabiendas que no somos más ni menos que todo en el todo, deseando materializar, como decimos en el MPL, un pacto vital con la madre tierra.

Como saben los que saben que saben, el temazcal no es un camino de realización individual, sin una comunidad caminante, no es nada, o peor aún, puede ser una trampa más del ego individualista impidiéndonos la realización de la revolución de los mundos interiores y exteriores que nos acerquen la tan anhelada transformación mundial desde lo local a lo global. El fuego en su luminoso silencio nos da el ejemplo de quien sabe convocar, reunir en torno, entibiando la convivencia en el disfrute de la cercanía, e iluminar la oscuridad, tal como lo hace ese otro fuego que nos fue otorgado; la palabra. Y en la reunión temazcalera cada quien ofrece su ofrenda, las piedras volcánicas la calladita firmeza con que soportan y contienen el calor que el fuego ofrendó, el agua ofrenda su capacidad de transformarse en humedad cuando besa las piedras, el aire a si mismo se ofrenda con su poder de transportar calor y humedad a nuestro cuerpo, llevando el aroma y la medicina de las plantitas que se ofrendan convertidas en un té para verter en el agua. ¿Y el corazón humano, que ofrenda?

Ese es el misterio a descubrir por parte de cada una cada uno. A lo más puede decirse que suelen haber dos tipos de ofrenda, aquella en la que ofrendamos a la comunidad lo mejor de nosotr@s; la aceptación y confianza mutua que nos mantiene unidos, la ternura vigilante que cuida a la comunidad, el desapego que suelta las tentaciones de la certidumbre y abre la reflexión, la disciplina del silencio y la atención que abren las puertas de la percepción. Y por el otro lado, aquella ofrenda donde a la madre tierra y al abuelo fuego le ofrendamos lo que nos pesa, lo que no nos deja avanzar en nuestro caminar; nuestros miedos, nuestra arrogancia, nuestra prepotencia y resentimiento, nuestra avaricia, egoísmo y pereza. La tierra se lleva todo, hasta nuestros huesos un día se llevará, y el fueguito, lo transmuta todo cuando se une al fuego interior que habita nuestros corazones. Y por ahí se va andando, poco a poco, recayendo y levantándose, a sabiendas que las tentaciones nunca se vencen del todo sino que por el contrario, están ahí para no permitirnos caer definitivamente en ellas pensando que ya las superamos.

Esto implica el mas grande amor, el de la aceptación de si mismo, con sus propias pifias y sus genialidades, de tal modo de poder, amándose a si mismo como quisiéramos que los demás nos amaran, amar a l@s otr@s desde el centro de si mismo, de si misma, escurridizo centro, que el temazcal permite cultivar con el arte y ciencia de la armonía relacional con todo lo que existe, sembrando semillas de sabiduría y entrenando cuerpo y alma en la disciplina del asombro y la gratitud por existir.

Y bien, aquí en el Temazcal de Esperanza, hemos, por necesidad histórica, desafiado el apego a la tradiciones, y a aquellos que piensan que las formas son lo central, pues pasa que nuestro camino es el de quien recibe un don para un nuevo tiempo, un tiempo de renovación donde la tradición indígena se viste con nuevo atuendo, y nuestro vestuario (y aquel nuevo tiempo), es el del Chile profundo, el del Chile popular actual, le llegó la hora a la comunidad plebeya y periferizada para recibir y transmutar este don, con su propio lenguaje y gustos, que tienen de dios y de diablo, de bello y de feo, de pobre y de rico, como todos. De tal modo que así, sin expectativas románticas ni exigencias, será esta, esta pedagogía de la aceptación, esta auto pedagogía del amor, lo que hará de nuestro caminar un camino de reformulación del temazcal en una herramienta popular, herramienta insurgente para la revolución de la propia psicología tanto como del sistema mundial capitalista que nos tocó vivir y que no deseamos conservar. La revolución empieza por casa dicen, y el temazcal, es la casa de vapor, cualquier día, cualquier lugar son buenos para empezar.

Yo sentí anoche que el abuelo fuego estaba satisfecho con nuestras ofrendas pequeñas y medio desgarbadas, así no más, sin flores, sin incienso, pero con encanto, con gratitud, con cariño. Ayer fuimos el rezo, desnudo, apenas comenzando. Y aunque en un momento llegamos a rozar el palpito de lo invisible, incluso nos faltó silencio a ojos de un experto, nos faltó orden y profundidad, nos faltaron muchas cosas quizás, pero no lo fundamental, y eso que estuvo presente ahí, es innombrable, pero pareciera que las piedras, el agua y el aire, lo celebraron y agradecieron. 

Nuevos desafíos se nos vienen compañer@s, habitar una ciudad ultra neoliberal no es fácil, y ya tuvimos una primera dificultad. ¿Cómo la solucionaremos? Tendremos que ser sabios sin duda, pero la sabiduría habita en nosotros desde siempre, es cosa de bucear a por ella en nuestros corazones. Y esto a pesar que fracasemos, pues no hay caminos hacia la sabiduría, ella es el camino.

 

5 comentarios:

  1. Anónimo says

    Nacho...

    El desafío de las circunstancias y un gesto amoroso resonando infinito es todo lo que necesita el ser humano para plantarse en medio de la batalla. El gesto amoroso es la propia recompensa abrazando todas las circunstancias.

    Enhorabuena por el trabajo y por leerte de nuevo en masacalli.

    Un abrazo

    Carlos


    Ignacio Muñoz Cristi says

    Gracias Carlos! Somos un mismo corazón con el corazón de todo. Abrazote.


    Jorge Gasca says

    Nacho:

    Gracias por compartir. Lo mejor para ti y para todos los compas Chilenos en el 2013.


    Caminante del Sur says

    muy buen texto nacho gracias por compartir canto q ha sido valiente ya se la sabe como sigue


    Ignacio Muñoz Cristi says

    Gracias compas! Grande abrazo a ambos ;)