Morituri te salutam: Festa.




Hace unas semanas atrás, para honrar la despedida de Don Carlitos Castillejos que anduvo aquí en el sur del sur, después de una espaciosa y nutrida convivencia invocando lo siempre presente entre caminatas, trabajos, conversas y ceremonias, realizamos la gente de aquí; la tonta fiesta, o sea, un fuego bailable bien regado y bien servido, con todo tipo de especies. Si hasta tortillas de maís se consiguieron, lo demás vino por añadidura... y por picardia. Y bueno, como saben los que saben, una fiesta es, como todo, un misterio, una hierofania, pero sin hierfoante ni maestro de ceremonias, o lo que no es lo mismo pero es igual, una carreta de cinco caballos pero sin chofer, de noche y a campo abierto aparentemente cerca de un acantilado. Ergo, como dicen los que cantan las gestas del novísimo sol por venir: "Un desde donde cada quien se allegue y se atenga a su propia conciencia". En fin, simplemente coloco aquí mi canto para compartirlo con otros cantos, como si fuera la foto (o radiografía) de un momento detenido en el flujo de lo infinito. Y pueh no más pa seguir la fiesta, por otros medios, así como pa compartirla con los que no estuvieron, por que, como decimos en Chile, pucha que estuvo wena!





Ayer hubo Hermandad regada y celebrada
con su flor y canto, con su vino y su conversación
Aquí los pumas chilenos de alta montaña
conocen y comparten el secreto a voces que la noche canta
Si, con águila mexicana anduvimos caminando al filo de la navaja
Se elevaron corazones danzando al borde del precipicio
Entre lo vulgar y lo misterioso
Como si una legión de chicuaquis* peregrinaran
Entre el respeto reverencial y la pachotada cósmica
Magia recargada a través de la profanación quirúrgica del mito.
Cuando en los corazones hay deseo de volar,
paso a paso afilamos nuestros pies a filo de obsidiana
en esa cuerda floja llamada fiesta.
Cartografía ignota de un rincón aquí, en Tamoanchan.


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Para los que aún lloramos ante el silencio de lo abstracto
hay abuelas y abuelos. Para los que nada tememos
hay no mas camino, camino y caminantes con quienes compartir.
Para ni unos ni otros, están los Abueligenas
cantando directamente desde lejanas estrellas
y el que escucha escucha y el que no pues es político.


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Pero si, como no, la magia verdadera está en saber repetirla
a sabiendas que no se repetirá, es decir ¿Me aguantas l`otra chiquito?
Por ahí van los pendejos, pensando que lo mismo es lo mismo
y que todo da igual y que cualquiera la hace.
Y pues si pero no, ves tu.
O sease que es gratis pero hay que pagar.
Déjalos que hablen, cuando la carreta pasa,
los perros ladran. Igual quedan incluidos.
Interconectividad alcanza para todos, no empujen.
Si, Incluido Piñera Bush y Calderon.
Pero incluidos en medio del fuego
pa que se den color.


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Para los que no murieron en el intento
al día siguiente la resaca no es tal, es otra cosa mariposa
pero de obsidiana


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* El chicuaqui es el "payaso" ritual Huichol, quien desde el origen trae a luz la indisoluble unidad entre lo profano y lo sagrado entre los que saben ejecutar permanentemente la hierofanía o iluminación materializadora del misterio.














1 comentarios:

  1. Jesus Carlos Castillejos says

    Muy agradecido, muy agradecido, muy agradecido...