Mamma Tungurahua y Taita Chimborazo II


7 Ix, 4 Aak

Día Mayor. Me levanté a las 3:30 A.M. y a las 4:15 nos fuimos a la Provincia de Cacha, en medio de los Volcanes Sagrados: Tungurahua, Altar, Chimborazo y Carihuayrazo, llegamos al Centro Ceremonial Pucara Tambo, donde tuvo lugar la celebración del Rito Cósmico del Día Mayor, a las 6 de la mañana. Después de la madreada de ayer, intenté poner atención y, sobre todo, ver qué puedo aportar y cómo puedo participar, en lugar de estar nomás papaloteando y tomando fotos. El Abuelo Huichol nos puteó por andar de “turistas” y no llevar las ofrendas que nos encargó, y el Abuelo Maya hizo lo propio porque al poner las ofrendas, algunos cabrones se las brincaron tratando de poner las suyas en primer lugar. Por todo eso, el Maestro Domingo Diaz Porta nos pidió a todos hincarnos para pedir perdón. Al terminar, tuvimos un “break” y a las 11:00 continuamos con la Ceremonia del Inti Raymi, para la cual conseguí un lugar en el palco destinado a las autoridades políticas, que por razones obvias no llegaron y yo quedé a toda madre en primera fila. Desde ahí estuve observando toda la Ceremonia y tratando de ver cómo ayudar. Como tampoco sé hacer mucho que digamos, decidí ponerme a rezar. Saqué mi rosario y empecé a rezar, a rezar, a rezar. Increíblemente, a partir de ese momento todo estuvo más claro, había un silencio en medio de todo el ruido, como que lo único que realmente estaba ocurriendo era la conexión entre la Ceremonia-Ofrenda, la Pachamama y el Taita Inti, la Mama Tungurahua y el Taita Chimborazo. Juro que no tomé nada y empecé a sentir claramente la respiración de los Volcanes, la Pulsación-Latido de la Madre Tierra y del Padre Sol. Había un flujo de energía que nos unía a todos los presentes y a todo lo presente… de verdad que no fumé ni tomé nada. Una sensación realmente chingona.
Regresamos a Riobamba como a las 3 de la tarde. Después de bañarme, caminé un rato por las calles cercanas y cené una pizza vegetariana enfrente del hotel. No fui a cenar con el grupo porque me quise quedar en ese silencio, tratando de digerir la experiencia. Me sentí conmovida y muy agradecida.

8 Men, 5 Aak

Este día se llevó a cabo el Segundo Ritual Mayor. A las 9:00 hrs. los mexicanos, las mexicanas, así como sus principales simpatizantes estuvimos congregados frente a la televisión, para apoyar al Tri de Mi Corazón en la búsqueda del anhelado Quinto Partido, por respeto a la energía del momento, no estaba permitido tomar fotos, aunque algunos desobedientes hicimos caso omiso de esta instrucción. Era importante ganarle a Uruguay, para pasar como primer lugar de grupo, lo cual no se pudo. Terminamos el primer tiempo perdiendo 1-0 y ya no alcanzamos a ver más, porque en el colmo de la desorganización, nadie previó el partido, y los coordinadores nos regañaron porque debimos haber salido a las 9 y nosotros no nos movíamos. Por fin nos fuimos a Santo Domingo de los Colorados, que nadie nos dijo que estaba a ¡7 horas de camino! Al menos nos fuimos por la ruta de los Volcanes y eso hizo el viaje menos pesado. Llegamos ya de noche y nos fuimos directo a una comunidad Tsáchila, que tenía preparada una ceremonia de bienvenida. Esa noche también hubo Ceremonia con la Planta Sagrada del Ayahuasca. Me siento tan llena y agradecida que no pasa por mi mente la idea de probarla –agradezco la invitación pero no-. Los que no tomamos la Medicina nos fuimos a dormir al hotel.

9 Kib, 6 Aak

Pasamos todo el día en la Comunidad de los Tsáchila. Estuvo bien…prepararon una Ceremonia con bailes y cantos de las comunidades y también participaron los Concheros mexicanos. Todo transcurrió tranquilo y relajado, algo de folklore también, y continúa destacando la generosidad y hospitalidad de esta gente, también conocí a dos amigas originarias de Santo Domingo, que están organizando una convención para tratar asuntos de OVNIS y extraterrestres para el mes de Julio. Me cayeron muy bien y a una de ellas le regalé un Ojito de Dios y en reciprocidad me dio una pulserita verde, amarilla y roja, la cual me puse de inmediato.
Antes de la comida, el Abuelito Maya realizó una Ceremonia muy bonita, y le pedí permiso para ofrendar la vela de este día al Fuego Sagrado, el mismo Abuelito Maya tomó mi vela y se la entregó al Abuelo Fuego.

10 Kaban, 7 Aak

Regresamos a Quito, en el trayecto siento la mirada y la respiración de los Volcanes: Mama Tungurahua, Taita Chimborazo, Taita Cotopaxi (que cuenta la leyenda, estaba enamorado de la Tungurahua y sostuvo una batalla con Chimborazo por su amor. El Chimborazo resultó triunfador y se casó con la Tungurahua, y de este matrimonio nació el niño Pichincha, luego, hay rumores de que la Tungurahua y el Cotopaxi también se echaron sus “canitas al aire”, de lo cual no se puede culpar a la Tungurahua, porque Cotopaxi no está de mal “ver”), los mágicos anfitriones de este peregrinaje nos dicen “hasta siempre”. Antes de llegar a Quito, hacemos escala en la Mitad del Mundo. Resulta que aquí en el Ecuador sólo hay Equinoccios y Solsticios, nada de que “de primavera” o “de verano” etc. ya que los días y las noches son iguales. Este día tuve un pie en el Hemisferio Norte y el otro en el Hemisferio Sur. Llegamos a la Latitud 0’, Longitud 0’. Ahí dejamos una pequeña ofrenda de agradecimiento por tantos regalos y bendiciones recibidos en este Qawchi Raymi. Llegamos a Quito a las 6 de la tarde.

11 Edznab, 8 Aak

Por la mañana paseamos un rato y compramos algunos suéteres de alpaca en el mercado de artesanías. Luego, recorrimos el centro colonial de Quito, que está precioso, me encantó y quedé con ganas de regresar a caminarlo y recorrerlo con calma, porque una mañana no alcanza. Pasamos por la Catedral y entramos a una Iglesia, donde encendimos una vela. Luego, al aeropuerto y empezar el “regreso” a casa. Coincidimos nuevamente con los Abuelos Mayas hasta Panamá. En el viaje de regreso voy con una sensación de estar invitada para regresar algún día al Ecuador, me encantó su gente, su espíritu, su generosidad, sus paisajes, la espiritualidad de su pueblo…
Yo no sabía que estaba participando de un Intento de abrir Camino para las próximas generaciones, yo no sabía que en algunas décadas la Celebración del Qawchi Raymi o Khumba Mela será algo tan natural, como respirar, en todo el mundo, yo no sabía que todos los seres humanos estamos irremediablemente “condenados” a la evolución, no importa todas las pendejadas que hagamos para evitarlo…
Este Peregrinaje fue un banquete repleto de platillos para todos los gustos. Yo nunca había estado con tantos Abuelos y Abuelas, Hermanos Mayores y Maestros juntos…que dejan la sensación de que “podemos pasar del México del ¡sí se puede!, al México del ¡ya se pudo!”. Después de todo…¡sí vamos por el Quinto Partido! Las puertas están abiertas…la mesa está servida.

…Gracias David, amigo y Hermano Mayor, por sembrar en mi el interés de participar en este Peregrinaje, aún cuando el Destino quiso que lo compartiéramos desde lugares diferentes…aparentemente.

…Gracias Carlos, por tu ejemplo de sencillez, por tu Silencio, por tu Ser compañero y por tu Ser amigo…además de Hermano Mayor.

…Gracias Don Domingo Diaz Porta, por dar continuidad a este Intento, por ser Pescador de nuevos Pescadores –como un árbol que va extendiendo sus ramas y le van saliendo otras ramitas- sin pretensiones de ser hermético o sólo para unos cuantos “elegidos”. Es para todos y todos tenemos el deber ineludible de compartirlo y seguirlo multiplicando.

…Gracias Mama Tungurahua y Taita Chimborazo, por compartir su leyenda de amor y recibir a estos peregrinos medios “new age” pero con buena intención.

…Gracias Ecuador, por tu ejemplo de Equilibrio, por tu generosidad, por tu hospitalidad, por tú Pueblo.

…Gracias Pachamama, gracias Taita Inti, por recibir nuestra ofrenda, por permitirme reconocerme en su Latido.

Llegamos a la Ciudad de México a la 1 de la mañana del día 12 Kauak, 9 Aak, y todo esto ocurrió durante la Trecena 1 Lamat a 13 Ahau.



1 comentarios:

  1. Jesus Carlos Castillejos says

    Apreciada Amelia.

    Que bueno llevar una resportera de prestigio...me parece que la"Opiniòn" y el "diario del Istmo" al menos se estàn perdiendo de tus narraciones.

    Un abrazo