Trafalgar



Aquí les mando Trafalgar, con mucho cariño y con la ilusión de que la escuchen queridos hermanos de Masacalli.

Un abrazo.







6 comentarios:

  1. Faustino Ortega says

    Hubo un pecho hundido
    en el que palpitaba un corazón
    a ritmo de samba
    Un misterioso par de costillas
    sonajas marinas en el océano del canto
    le sostenían el oleaje, el sol amoroso de su tierra natal...
    ¡Qué bonanza era escucharlo!
    Todavía.
    Gracias, hermano Largo.


    Anónimo says

    Me haces llorar querido Faustino, las dos costillitas cuando el corazón se encoje se acercan a modo de pinza y duele.
    Ya no mando mejor diezmil kilómetros, la canción que escrbí queriendo unir lo que nos separa.
    Mejor me voy a curar del mal de distancia... saudade dicen los poetas de brasil, nostalgia los de España. y los mulas mazehuales nomás extrañan.


    Jesus Carlos Castillejos says

    Queridos amigos.

    Para todo mal, temescal
    para todo bien, también
    La cura locura todo
    Lo cura sin sotana
    sin sotana el chuchumbé se asomó por Marruecos mirando como sesgado
    entre Tarifa y Barbate
    Cádiz de vueltas y vueltas sufí
    que a veces sufrí
    una costilla que poca cosa por una mujer...
    Un abrazo con el gusto de encontrarte por aquí escuchando la letra de la letra...
    Gracias...


    Jorge Gasca says
    Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    Anónimo says

    Mi queridísimo brother, largo....
    La distancia no existe cuando en los corazones se siembra affecto, cariño, agradecimiento, amistad... es un gustazo y un placer el saber de tí y más todavía acompañando tu palabra con esa música del alma..

    Con el recuerdo vivo como brasa del abuelito, todo mi agradecimiento por el tiempo compartido.... Cariñosamente Julio (Coatzacoalcos)


    Anónimo says

    Un placer gracias a este foro y al empeño de nuestro Jorge; un abrazo Tata Faustino; y otro para ti mago poeta Carlos; híjole Julio, nunca sabe uno desde donde le va a llegar la alegría de la memoria: más abrazos.
    Javier