Un aleteo de mariposa


Abierto el corazón de la tierra, una Kiva, una cuna que recibe los diversos colores, los diversos cantos, las joyas de las culturas que guardaron las buenas maneras de hablar con la tierra.

Son ahora jóvenes los que emprendieron el camino, jóvenes dispuestos a escuchar el mensaje de los mayores y asumir encargos cuando así es necesario. Son jóvenes que van recordando los antiguos rituales de la especie humana, rituales que se inscriben en la ley del tiempo, una ley del tiempo que tiene sus descripciones en lo que llamamos estaciones de la naturaleza y posiciones de las estrellas.

Por ahí vienen llegando los alegres colores de la guacamaya amazónica del Putumayo Colombiano, el caleidoscopio serpentino de la selva peruana, la sencilla desnudez de los Katukinas que comparten la medicina del respirar profundo y la vacuna amorosa de una rana. Con la seriedad de la cordillera peruana y su aislamiento los Incas bajan al corazón de la montaña rezando como mariposas, como pumas, como colibrí propiciando un ambiente de aceptación, de reconciliación emocional que abraza al pueblo Mapuche – anfitriones ancestrales-

Los temascales están abiertos para recibir a 300 peregrinos simultáneamente dos veces al día. Sudar y cantar es una manera que gusta a los jóvenes chilenos, sudar y cantar hasta quedar agotados, serenos, ligeros de las cargas del tiempo. El temascal es una buena manera de socializar el ritual purificador de la naturaleza. Para los jóvenes un probar su valentía y para los más arriesgados una posibilidad momentánea al menos de soltar el ego y compartirse y mirarse en el espejo extendido del humano-naturaleza.

Depurada la percepción en el temascal, entonces danzar, dialogar con los abuelos, escuchar sus charlas, recibir su sanación, hacer una larga fila en la cocina para que más menos mil participantes comieran, realizar los rezos dos veces al día en la Kiva marcó el tono festivo de los días.

Desde la sierra nevada de Santa Martha en Colombia el Mamo, el Hermano Mayor, el cuidador del mundo con sus elegantes y casi extraterrestres vestiduras blancas se relaja mientras se le intenta extraer las perlas de sabiduría verde Coca que mastica continuamente mientras “borra y escribe” en su Poporo ritual.

Desde Canada baja la leyenda del oso, su medicina. Desde México el sabor del canto que busca flores y el sol del mediodía.

Los anfitriones Mapuches despliegan su arte ritual llenando de algarabía y también de contradicciones y cuestionamientos su quehacer para que no falte el toque dual y los espiritualistas sientan el shock de la exigencia, del desafió por integrar más allá de las formas ¿acaso esto es posible? ¿acaso en verdad nos interesa? Y esto no implica que todos estemos juntos y en el mismo lugar, tal aceptación incondicional implica el arte de descubrir como danzan todas nuestras relaciones, ¿cuál es la proximidad o lejanía que necesitan cada una de nuestras relaciones?

Desde el norte chileno los abuelos Aymara derraman el vino y pagan a la tierra. Es decir, nos recuerdan el arte de la reciprocidad y nos invitan a darnos cuenta que un “gesto mágico” tiene resonancias infinitas.

Hace un tiempo se derrumbó el muro de Berlín. Ahora en Melosilla Chile se intenta poco a poco derribar las barreras que mantuvieron sin bien protegidas a las culturas originarias también las mantuvieron aisladas.

Es ahora ante el embate del nuevo tiempo que las fronteras de la mente necesitan ser atravesadas teniendo como guía un corazón abierto. Solo un corazón abierto tan personal que se vuelve impersonal. Un corazón abierto como una Kiva que nos recibe a todos.

Jóvenes de Raíces de la Tierra que su Intento perdure y que las golosinas del éxito no se los coman de tal manera que puedan disfrutar de los frutos atemporales del Espíritu. Bendiciones para su camino, recuerden que la vida es solo como un aleteo de mariposa.

Jesús Carlos Castillejos
Melosilla Chile
Primavera 2009

5 comentarios:

  1. bicigaia says

    Dicen los expertos que la raíz debe ir hacia abajo, crear una red fuerte y profunda... al parecer los abuelos dicen lo mismo con más poesía y menos tecnísismos, y en ese fugaz aleteo un agradecimiento a ese corazón que se comparte, se reparte, se aproxima y se vuelve canto, se hace camino, se hace respuesta... Gracias por el viaje... por hacernos presente.


    Jorge Gasca says

    Manu, Rafa, hermanas y hermanos chilenos:

    Muchas gracias por su entrega en la organización de Raíces de la Tierra

    ¡Felicitaciones por la cosecha!

    Reciban un abrazo con todo afecto


    sara says

    El amor se siente bien adentro


    Caminante del Sur says

    Gracias Carlitos, gracias por todo hermanos venados águilas... un acento francés empuñando una copa de vino dice à bientôt y las carcajadas continúan... larga vida a la ligereza! Muchas bendiciones.. ahora ya al rato tenemos el matrimonio múltiple en el Fuego.. suenan campanas y copihues para el cruce de águilas y condores.


    Valentina says

    hermosas palabras... el aleteo de la mariposa fue sentido en lo profundo de la tierra y del corazón..
    Bendiciones hermano