La raza II



Así también habló la raza cósmica, así también se apareció y nació por los cielos, en una noche hace millones de noches, de noches sin tiempo, de noches de nada…

Hace mucho tiempo, cuando no existía ni el tiempo, lo primero que apareció fue la fuerza del cerca y del junto, la línea del contorno y el círculo, la que hace que las cosas sean, que las cosas aparezcan en todo lo recién nacido. Es el trazo del más allá que se acerca flotando en el misterio, como una gran jícara, como una gran olla llena de semillas. Esa gran olla se llama Tonantzin falda de estrellas, Tonantzin es el punto, es la estrella de la fecundación y nuestra madre semilla, nuestra madre raza.

Ella es la fuerza del punto y del centro; Sirio, señora dadora de vida, de su vientre, del fondo de su jícara nacieron dos estrellas ligadas a su ombligo, al ombligo del mundo. Es la luz primigenia, la que se transforma en dualidad creadora. Ahora es padre, es madre; polaridad que permite generar y concebir, sembrar, fecundar, gestar, y multiplicar. Multiplicar y ser cuatro, para convertirse en la cruz de los orígenes, siempre movida por el centro, por la fuerza creadora que descendió a la tierra, para crear a sus hijos Armonía y Equilibrio. Ellos, sembraron y dieron vida a nuestra gran casa del día y a nuestra casa de la noche, nuestra casa del sol y nuestra casa de la luna. Y allí vivieron y seguirán viviendo los hijos de Tonantzin la de falda de estrellas, la raza cósmica, los hijos del oriente, del sur, del poniente, del norte y del centro, los hijos de la tierra, la raza de la tierra.

La raza es un camino por recorrer, es un destino, el mío, el tuyo, el de todos…

Hay lugares, y rincones por estas tierras donde la raíz de la raza despliega su belleza y sabiduría, uno de ellos se llama Chapultepec, otro, Tepeyac. Pero hay que aprender a verlos de nuevo, a redescubrirlos cuando llueve y el cielo los abraza con tanta agua, y cuando termina de llover y las nubes se abren justo debajo de esos lugares consentidos de la tierra. Por allí se pasea el pájaro emplumado con todo y su canto de cuatrocientas voces. Por allí saludan los cocuyos a ciertas horas de la noche. Por esos espacios habita un tiempo luminoso, tú puedes llegar a verlo, porque son lugares que nos pertenecen, son lugares dueños de nuestro corazón.

La raza tiene miles de brazos y manos que siembran nuestra tierra con semillas de maíz y semillas de sabios pensamientos, como el de los mayas.

…La creadora y el formador, la madre y el padre de la vida, él da la respiración y el pensamiento, ella da a luz a los hijos, es la que vela por la felicidad del linaje humano. El sabio, la sabia, la que medita en la bondad de todo lo que existe en el cielo, en la tierra, en los lagos y en el mar…Oh tú Huracán, corazón del cielo, corazón de la tierra, oh tú envoltorio de gloria y majestad…vientre del cielo, vientre de la tierra. Ser supremo celeste que otorga la vida y ordena el cosmos, que conoces los secretos del viento, los humos del cielo, y de la tierra. Eres uno y eres todas, eres una y eres todos.

Recordar no olvidar, así como dicen las voces 'del costumbre', “de la memoria de mis antepasados eso somos”, somos los auténticos mexicanos cuando a la luz de una fogata, bajo un techo de estrellas regresan las consejos de nuestros abuelos:

“Respeta a tu abuelito, a tu abuelita, a tu padre, a tu madre y a todos los seres y a todas las cosas con las que convives.

”Todo lo que existe se puede transformar, embellécelo, así vivirás en armonía con la vida.

”Cuida tus obras y tus pensamientos, sino, tus antepasados se avergonzarán de ti.

”La piedra que en el camino está, por si misma no se mueve.

”Se completo en tus acciones y en tu ser. Que no tengas huecos, porque por ellos el viento se cuela.

”Se completo pero transparente, permite que pase la luz para que vean a través de tu transparencia.

”Si tu mano izquierda aprende lo que sabe tu mano derecha tendrás dualidad de sabiduría y destreza.

”Nadie puede pedir lo que no es capaz de dar.

”Si en verdad eres estrella no te alumbres con ocotes.

”Recuerda que tu eres estrella, si no, el pozo es más profundo entre más te alejes del cielo”.

Cuando honramos la palabra florida de la poesía mexicana, escuchamos a nuestra raza, esa palabra quedó guardada en los libros floridos, en una de las casas de las flores, algunos las dejaron pintadas sobre amates, otros por escrito y otros con su canto en la memoria viva…

¡Alégrate con flores!
Las flores que embriagan tu espíritu
las que hacen perecer tu tristeza,
tu espanto…
¡Haz que ahora sea feliz tu corazón!
Ahora son felices tus huesos luminosos
escucha tu canto y tu corazón, con el de la madre tierra…
¡Levántate hermano mío, ponte en pie!
¡Que renazca tu árbol florido!
Abre tus ramas
abre tus corolas
y extiende a tu paso
sólo las flores y el canto nuevo de tu alma
¡Levántate hermano mío!
¡Que renazca tu árbol florido!
¡Que renazca tu árbol florido!
¡Que renazca tu árbol florido!

Versión libre de la poesía de Nezahualcoyotl


¿Podría alguien acaso adueñarse de mi corazón?
En la soledad habré de marcharme.
Yo sólo así, habré de irme,
con flores cubro y cubriré mi corazón
se destruirán los hermosos plumajes del quetzal,
se destruirán los jades preciosos que fueron labrados con arte.
¡En ninguna parte se volverá a encontrar su molde
sobre la tierra!
Que sea así
y que sea sin violencia”.

Tlaltecatzin


”La vida no es de nadie todos somos la vida
-pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos-,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme en los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia
no soy no hay yo, siempre somos nosotros…
pan de todos.

Octavio Paz


¿Vivo frente al rostro de la gente?
¿Cómo hay que vivir frente al lado de la gente?
¿Cómo lo determina tu corazón Dador de Vida?

Nezahualcóyotl


”Puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,

”Puerta del ser, abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte.
Rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostro
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro
indecible presencia de presencias…

Octavio Paz


Que no se angustie mi corazón,
que comience a cantar y a derramar flores
Que sólo reparta las flores que embriaga
flores preciosas
Tu eres el cantor
en el interior de la casa de la primavera
tú alegras a las gentes.

Nezahualcoyotl


”Un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado más danzante
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:”

OctavioPaz.


La raza somos tú y yo labrando un nuevo rostro y un nuevo corazón.

Desde las flores y el canto del corazón.

Ana Luisa Solís

En conmemoración del día de la Raza Humana.
10 de octubre de l998. Versión actualizada 2009


Orquesta Juvenil Simón Bolivar - Venezuela

Danzón No. 2

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