A los pies del sendero...


Como seres humanos aspirantes en la libertad necesitamos saber de hecho que cualquier adicción obvia o sutil se convierte en nuestra cadena mientras pregonamos rebeliones pro-libertad.

Como seres humanos realizar abstinencias o ceder al deseo, seguir un método porque 'viene de…' o es 'sugerido por…' nos descubre la mente 'sumisa' o 'rebelde' ante la autoridad y la mente ‘inversionista’ que busca agradar a supuestos dioses de los cuales a oído hablar y de los que espera obtener 'algo'. Usamos condicionamientos humanos para seducir a lo incondicionado, como si lo incondicionado se dejara seducir por nuestros comportamientos buenos o malos, incrustados en el tiempo de lo conocido. Lo sin tiempo, es decir el Amor, ni se compra, ni se vende, ni se le hace méritos ¡El asumir un método para llegar a los desconocido es tan absurdo como las adicciones!

Solo los seres libres no tienen opción. Su opción es cumplir con su destino y realizar la tarea encomendada: el consentir un sacrificio, es decir, el morir a la rutina, al hábito, a la convención y a la rebelión... sin tanto escándalo. Si aprendiéramos a morir día con día en la vida dada, entonces lo cotidiano sería un peregrinaje sagrado. Y si alguien te dice que ese sagrado misterio lo vas a encontrar en el desierto, en la selva, en la montaña, con aquel chamán, más te valdría son-reír y ca-llar. Lo desconocido no tiene reglas y sin embargo nadie entra si no se muere.

Lo amoroso irrumpe en tu mundo sin aviso, no hay diseño que lo pueda capturar más de un instante, no hay palabra que lo pueda describir, contener, absorber o dilucidar. No existe artimaña alguna que te haga atractivo, ni falta que manche el espejo sabio; tienes que estar ahí, abierto, apasionado, esperando sin temor y sin esperanza… Entonces ese sagrado misterio, el Amor, quizás se haga cargo de nosotros.

¿Para qué buscamos tantas propuestas y acomodos si en el camino aprenderemos a morir? Es simple, te mueres a lo conocido y cancelas tu historia personal. De nada te sirve esconderte si tu sabes que estás escondido. Te mueres a lo conocido y si puedes danza y canta ... ¡celebremos juntos!

Este camino se trata de experiencias no acumulativas, pues no llegas a ningún lugar aunque el peregrinaje tenga etapas. Aprender a viajar en la contracción es el arte de los guerreros sabios. La muerte es desnudez total, inocencia recobrada, vida rencontrada, retorno a lo real.

A los pies del sendero hay una luz que el Intento de todos los caminantes ha dejado como aroma a su paso... pero lo conocido no te va a llevar a lo desconocido ¿Y si lo desconocido nadie lo conoce porque no da un paso el temor?

¡Sigue el paso de lo viviente!



2 comentarios:

  1. Jesus Carlos Castillejos says

    Vaya, Don Pedro hace rato que no escuchaba sus palabras con tanta claridad. Gracias por el recordatorio.


    Anónimo says

    "Cuando dejamos atrás los saberes, entonces tenemos el conocimiento. La razón fue la ayuda; la razón es el lazo."
    "Cuando dejamos atrás las veleidades, entonces tenemos el poder. El esfuerzo fue la ayuda; el esfuerzo es el lazo."
    "Cuando dejamos atrás los placeres, entonces tenemos la beatitud. El deseo fue la ayuda; el deseo es el lazo."
    "Cuando dejamos atrás el individualismo, entonces somos personas reales. El ego fue la ayuda; el ego es el lazo."
    "Cuando dejemos atrás la humanidad, entonces seremos el hombre. El animal fue la ayuda; el animal es el lazo."
    Sri Aurobindo.