El canto de las islas



En medio del mar de lo desconocido un corazón se hace palabra:
La serpiente emplumada dijeron los antiguos
La palabra se hace isla forma cuerpo
Entonces ella la palabra conciencia habita entre nosotros.

Un día los llamados Guanches –ancestros de las islas- alumbraron el mundo y soñaron el sueño que cobija el viejo Teide. Las culturas pasaron disfrazadas de poder, los hombres pasaron derramando anhelos bañados de sangre. La pequeña ardilla, la ágil lagartija de colores, la roca llena de la memoria que habitaba en las entrañas nos dicen: “los ancestros estamos aquí en la confluencia de lo temporal y la simultaneidad, entre la percepción de evolución y la atemporal, los ancestros estamos aquí y parecemos descendientes”

La mar sigue bordando el mantel, la naturaleza ofrece sus cátedras de la ley del tiempo estacional, las estrellas dictan la modulación de los tonos de luz y sonidos con que se expresa la enseñanza.

Un buen temascal cuidado de acuerdo a la herencia
Un tabaco que se levanta con todo o sin protocolo
Un corazón de copal que honra la vida
Una siembra visionaria en la montaña que hoy parece cosecha
Círculos que se forman y deforman cambiando de rostros y pastores
Una sonrisa abierta que nos vuelve comunes, serios payasos
El Intento de soñar que se esgrime tan natural como el acto de aprender a caminar.

En medio de toda esa manera de pasar, de pasar por las islas, islas de paso por donde navegar a favor de los vientos alisios en la corriente del Atlántico y salvar distancias, en medio de toda esa manera de pasar el corazón humano buscando la isla del tesoro. Un explorador, un pirata, un bandido, un peregrino, un conquistador implicado en la búsqueda de la felicidad, y que empieza a sospechar que la isla de la forma y lo sin forma cohabitan irremediablemente y que por lo tanto es imposible salirse de casa.

El explorador ha subido a la montaña como ayunante a veces, como deportista otras tantas queriendo poner su bandera en una cima que se derrumba.
El pirata ha robado a medio camino entre los mares las riquezas que ahora otros disfrutan.
El bandido ha saqueado corazones intentando a través de ese acto depredador desmenuzar el suyo
El peregrino ha santificado unos pasos que le llevan a ninguna parte.
El conquistador se aposenta sobre una realidad que nunca puede atrapar, que nunca puede decir: “esto es mío” ¡Cuánto despliegue de la vida, cuantos personajes!

En medio de ese “todo pasa y nada queda porque lo nuestro es pasar” el misterio de la vivencia, el misterio de una isla, una pequeña forma, un granito de arena, una cuenta de jade flotando, rodeada infinitamente de la energía conciencia que la percepción humana interpreta como un mar.

Es ahí donde la isla humana no aislada sino vinculada al mar infinito de la consciencia experimenta y ensaya la humanidad verdadera. Los Halach Uiniq los hombres-mujeres verdaderos que descubrieron el hogar en cada paso ya estan volviendo a casa. Los ancestros y descendientes han sido tocados por la simultaneidad y esto es una gran fiesta que el Cosmos celebra.

Santa Cruz de Tenerife
Otoño 2009


Los Guanches

3 comentarios:

  1. sebastian says

    ¡Ah resonancia del cosmos en la imagen itinerante del peregrino!
    ¿Será el perfume imperecedero?
    ¿Serán las flores que no se marchitan?
    Pamparius, hermano.


    bicigaia says

    Síguele!!!
    ¡Qué rechulo maíz perleado!
    un mar que se expande y nos hace islas... y en paso de heui o vuelo de águila estar del otro lado, una estelar visión que se vuelve y que vuele a expandir el canto de los ancestros... Gracias...


    Anónimo says

    Hermoso escrito lleno de realismo y amor. Estamos regresando a casa. Esta tierra esta despertando,In lak´ech.
    Gracias. José Gregorio. El hombre de los pajaros.