Medicina del Sonido


La última llamada se percibe allá, aquí,
besando el silbato de los linderos del Infinito,
viajando en la atención aliento despreocupada,
pidiendo permiso para nombrarle con los nombres-acción de todos.

Carlotes suena como el viejo búho todo ojos...
De Marisol nace el vuelo de la libélula,
gira, gira frente a los ojos...luego se va...
Quitados de la pena, Sergio e Ileana pasean la paz interior
que brota de la flauta inocente de no saber cómo se le hace...
Julio ¡¡¡se monta al monte en sabrá dios qué tonos
estremecedores de los árboles de la consciencia!!!
Imágenes vivas en el arcón de la memoria de Silvia
se levantan como dulce eco recapitulador...
Anahid se disfruta toda en la vibración que le estremece...

Tu nombre resuena en los universos, Hunapkú.
Agradeciendo montaña confianza, viento sonrisas, río entrega,
nubes esto-es-pasajero, Sol bondad, estrellas memoria...
Agradeciendo la Serpiente de Agua, que reúne las gotas de lluvia
en el caudal irrepetible del canto de las ondinas.
Agradeciendo la presencia de los ancestros
columna medicina del sonido que aprende a cantar
invisible, ligera, despreocupada.

1 comentarios:

  1. Anónimo says

    Y de ti... Nacen todos los tonos, para que podamos crear el propio. Pamparius con corazón abierto. Libélula.