Muvieri


Cantos de Don Agustín Montoya de la Cruz
Mara'akame de San Miguel Huaistita, Jalisco (1982)

Flecha de Tatewari, flecha del conejo
clávate en el tigre, clávate aquí.

Así hablando nació la flecha
se quedó la flecha clavada
jadeante en la cruz
en todos lados,
comunicándose con sus tíos-Dioses.

Quedó clavado el mensaje
en el centro del fuego,
a la vez que la lluvia y el rayo
crearon la palabra.

Eso es su lluvia,
fueron entonces atrás del cerro,
al lugar mismo de la cacería.

La flecha contestó
la palabra de la lluvia
con su palabra.

Escuchen qué comentan ellos.
Yo les voy a escuchar.

Todos se crearon a sí mismos, por la palabra.
Hablaron por medio de la flecha y de la lluvia,
y el mara'akame repitió lo que ellos dijeron.
Así es la revelación.

Los Dioses hablaron por la pluma y por la flecha.
Con esta vela lo veré.
Que estén presentes. Que estén presentes.

2 comentarios:

  1. sebastian says

    La flecha del Sol atinó al Corazón del Mundo. Sangró destino de seres vivos, pueblos humanos, pueblos de seres con orejas largas, cuatro patas; pueblos de los picos cantores matutinos; pueblos emplumados, pueblos hierba, árboles, mosquitos; pueblos besos de mujeres bonitas, frutas dulces, jugosas. Las plumas rayitos de fuego, lenguas de serpientes celestiales flotan y acarician la voz de los viejos. Qué bueno que las en-garza y las en-vía de fotografía.


    sara says

    ando en busca de un relato sobre el tiempo y el canto en el cambio de varas para el venado mestizo