El arte de agarrar y el arte de soltar


¡Cuántos asideros surgen y se bifurcan en el paisaje!
¿De cuántos instrumentos para asir fui dotada?
Dos ojos
Dos manos
¿Diez mil millones de células?
Oigo-fijo
Gusto-fijo
Aprende el arte de desasir en un Mundo Asidero para un deglutir inexistente.
Pensamiento juez larva gusano.
El espacio tiembla.
¿Acaso no lo ves?
Recuerda el arte de desaparecer para ver.
Ver sin asidero.
¡Cuánto vértigo en surfear la ola sin recuerdo ni acotación!
Paisaje luz.
Océano mental
Paisaje mental
Océano luz
Viene la ola y aprendo el arte de brincar sin esfuerzo sobre una tabla invisible en la cual navego, alas olas transparentes.
Vela hueca, equilibrio sostenido en un vaivén sin sostener.
Claridad, transparencia... gran espacio translúcido.
Y ¿detrás? de cada partícula una fuerza de imán.
Pero entonces la ola, en un segundo, revienta...
Y la larva que aguardaba atenta y desaparecida, devuelve su rostro y comenta airada:
"Uy qué vértigo... Uy qué irreal!".
Y escribe... y fija.
Para una posteridad que ya es ahora nuevamente.
Para recordar la ola quizás.
La larva queda oronda.
Jura que vio.
Atesora un triunfo.
Lo fija
Y asida a él se momifica.
Invoca repeticiones, fenómenos, medallas y condecoraciones para una solapa inexistente.


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