Cueva de otro tiempo


Por Manuel O'Brien
Círculo Tolteca de los Andes
Santiago de Chile

Dentro de una caja, como una cueva de otro tiempo. Crece el sarro, el olor propio de la naturaleza humana. En caída libre el ser pasa del “Yo soy” a “¿Soy?”. Se quiebran los márgenes. Quizás una rata. Un pollito que soñaba ser Jaguar. La pasión de la recapitulación es la pasión de la vida. Entrega la forma, busca intrincadamente más allá de las apariencias, donde descansa el hedor propio de tu existencia humana. No hay donde escapar, la altura de las montañas, los árboles que juegan, el silencio, la respiración. Y después de dormir un día completo, el propósito se apodera de la conciencia.

Mírate en tu Padre. Mira cómo te tomó de la mano, o como ignoró tu mirada en una infancia que no está tan lejos como crees. Mira, mira a los ojos a ese Papá que te dio la vida, que te hostigó con su paternidad y te abrazó con lo mejor que tenía: una cerveza en la tarde de invierno, un partido de fútbol en el Estadio Nacional. Repasa las imágenes, siempre hay algo más allá. Mira en el tú reflejo, tu expectativa de ser como él, por que así naces, a imagen y semejanza dicen por ahí. Lo admiras desde abajo. Estás a sus pies. Tu primer Maestro.

Crees, por el arte de una razón muy bien construida que ya eres maduro: ya eres un hombre, con su propia historia, pero como dice la canción nada te pertenece. Quizás logras entre Ver la misma historia repetida como disco, la misma historia antigua que soñaste alcanzar de Bebé. Te juraste a ti mismo llegar a ser como un Dios de esos gigantes. Con esos pasos poderosos, con esos brazos que te elevan hasta el Cielo que era el techo de tu casa… esa respiración fuerte que era el Abuelo Viento, te fundías con el abrigo del Papá Dios. Digiere esos sentimientos con la respiración, no temas seguir adelante. Hay más. Recuerda la distancia. Recuerda la fiereza de la Voz de Dios apuntándote con un dedo enorme. Aunque no lo creas estuviste en el Árbol de la Vida. Hiciste Pecados y fueron castigados. Tu sólo disfrutabas. En tí se recrea la historia de la Humanidad, el Génesis estaba en el patio de tu casa cuando escondiste y enterraste bajo Tierra los tesoros de Mamá. Recordar es Recuperar. Re corda, vuelve a pasar por tu corazón que en el pulso no hay olvido, la sangre contiene el linaje de tu historia. No está tan lejos lo que buscas. La verdad no hay nada que buscar por que todo está frente a tus narices. Siempre lo ha estado.

Trae, y ve a buscar a tu Madre Tierra. Mírala de frente con esa mirada prístina. Mírate en ella. En esos ojos que cuidaban todos tus movimientos. Reconócete en el simple estado de Ser: Reír, Llorar, Comer, Cagar. Las cuatro grandes Maestrías de la humanidad que practicaste con devoción. Busca más allá en tu Madre, mira de frente esos pechos que te alimentaban y con pasión se transformaron en la fuente de tu Vida. ¿Es que acaso olvidaste que los primeros pechos que probaste fueron de tu Madre? No te asustes con la psicología tan coherente que te recuerda de la historia de un tal Edipo. Es evidente que la amas por que tu Madre es la Vida. Y si bien está replicada en la Madre Tierra, tiene nombre y apellido. Primero fue algún gesto bocal, una insinuación de tu miedo animal de bebé. En ella estaba todo y todo es ella ¿es que acaso olvidaste Guerrero? Sus cabellos bajo la Higuera, el olor a Café por la mañana. El humo de un cigarro y sus largas historias antes de dormir. No puedo creer que hayas olvidado, sobre todo ahora que eres un Aprendiz y hasta casi te ves Despierto. Con ella aprendiste lo más Maya que has visto en tu vida y no había copal ni incienso. Yo soy tú. Estabas ahí, en su regazo y una bola de luz azul te consumía como un mar, como la brisa de un amigo novedoso y silencioso. Eras uno con ella. Tú eres Yo. Sigue mirando, mira más allá, hay muchos lugares en esta aventura. Mamá también era de otros, no sólo era tuya. Quisiste poseerla, dejarla completa para ti, por que ella te daba la Vida. ¿Recuerdas Guerrero? ¿No me digas que eres Celoso? Estás construido en función de ella, y todo tiene un espacio en este rompecabezas. A veces también quieres poseer objetos, mujeres, experiencias y sobre todo placer. ¿Por qué buscas con tanto anhelo el placer? ¿Será que tu Mamá Dios te dejó marcado con ese placer? ¿Será que nunca quisiste soltarte he ir hacia lo nuevo? No creo, de lo contrario no estarías aquí. El Espejo del Cielo tenía una carta bajo la manga en tu experiencia. Agradece.

Mamá Tierra, Mama Abuela, Mama Agua. Mama Pecho. Mamá la fuente de Vida. Cuántas veces lloraste, cuántas veces limpió tus heridas, cuántas veces una mirada suya significó todo en tu Vida. Mira más atrás, no seas tan grave como para no querer seguir, eres tú nada más. El intento se desprende del misterio a veces, por que es más simple de lo que Crees. Creer está en tu razón. Acá estás jugando con algo que es muy antiguo, y es un juego entretenido, pero Verdadero. Busca, busca, busca, indaga por los rincones. Sin darte cuenta el Jaguar está siendo convocado al banquete.

Ni te has dado cuenta y la profecía Maya más Maya de todas, la del calendario más exacto, de la interpretación más certera, prende una vela en tu corazón. A Ver si llegas a comprender; el Misterio está dentro de tú sueño, tú eres ese Sueño e incluso puedes viajar por él a través de la respiración. Hay más amigos cerca que te pueden ayudar. No te fijes en las hormigas que te pican, o el sudor que desprendes. Si no tienes expectativas quizás llegue a ti un Venado. Ve y nada por él. Ves que no es tan difícil. El Papá Cielo y la Mamá Tierra estaban en tu Casa desde que eras Venadito. Y claro, no lo veías, por que estabas dentro de la Visión. Eras la Gran Visión, y sigues siendo, sólo que necesitas reposar por un minuto, ojalá por días, hasta que la guarida de tu propio Corazón quite el velo del misterio que pulsa por tu Santa Sangre. Y ya que has visto, has el ejercicio de dejar que se vaya. Entrégalo sin pausa.

Aún cuando Creas que esto es tu Creación, es parte de algo más grande, atrévete a ofrendarlo. Vamos, no tengas miedo, hay un pequeño gatito que te impulsa a soltar y ten por seguro que te va a proteger. Ya está llegando la Cuarta Noche y por fin entiendes que todas las relaciones están conectadas, “Por todas mis Relaciones”. En verdad es algo grande esa frase, mis respetos por repetir eso tantas veces en tu Vida. ¿Sabes lo que estás convocando? Una Fuerza antigua para ofrendar esa historia que tus ojos han visto pasar por delante y llamas Vida, eso que tanto te costó construir, eso que es TuYo. Créeme que el conjuro de las relaciones tiene efecto. Hazlo con respeto.

Busca el hilo pendiente, busca el punto donde está la posibilidad de abrir el tejido y soltar. Entrega la Visión. Es de noche y sientes que el Azul te envuelve. Puedes jugar como cuando eras niño, puedes volver a sonreír como grande. Puedes jugar a ser el Jaguar, o a ser Batman con poderes extra sensoriales. Puedes y Eres algo bastante mágico ¿No?


6 comentarios:

  1. Jesus Carlos Castillejos says

    Manu...

    Bienvenido sea tu relato y que desde el Círculo Tolteca de los Andes la vida siga alumbrando.


    Jorge Enrique Gasca says

    Manu:

    Muchas gracias por tu contribuciòn. Que sea la primera de muchas.


    Jorge Enrique Gasca says

    Este es un espacio abierto queridas amigas y amigos de Chile.

    ¡Es un privilegio que aquí compartan!

    ¡Denle nomas!


    bicigaia says

    Aju... por la vida que se re-crea luminosa... Azul desde el sur... el espejo se limpia y el corazón radiante cual pristino diamante peregrina flotando por el cosmos.
    Gracias por tus palabras, por tu confesión.


    Guerrera de Luz says

    palabras que llegan a lo mas profundo.
    manu me dejaste pensando, sintiendo y deseando.
    Un saludo enorme!


    sebastian says

    Se levanta el fruto del silencio recapitulado, de la imagen presente en un sentir más profundo que la emoción. Cada día trasmite al siguiente el mensaje, dice la escritura, y la noche a la noche da conocimiento. Nos traes este regalo luminoso, bien trabajado, hermano sur.